El «flaco» Pisarello, era un hombre de la democracia y gran defensor de los desposeídos, fue secuestrado, torturado y asesinado por la última dictadura militar.
Gerardo Pisarello nació el Domingo, 24 de septiembre de 1916 en Salada, Corrientes, Argentina.
Abogado y docente apodado “El Flaco” que fue electo en representación de la Unión Cívica Radical del Pueblo, Senador de la provincia de Tucumán en dos oportunidades (1948-1950 y 1951-1955).
En 1946 fue presidente de Juventud Radical de la provincia de Tucumán.
En 1949 fue electo Convencional Constituyente por la UCR para la reforma de la Constitución de la provincia de Tucumán.
En 1965 el Presidente Dr. Arturo Umberto Illia lo designa como embajador en Tanzania.
Durante su juventud se traslada desde su ciudad natal hasta Tucumán donde se radica para estudiar y tras recibirse ejerce su profesión de abogado.
Tras el golpe militar del 24 de marzo de 1976 fue el único abogado defensor de presos políticos y promotor de Hábeas Corpus para los desaparecidos en Tucumán en forma totalmente gratuita. Por ese motivo fue víctima de reiteradas amenazas que incluirían la detonación de un artefacto explosivo en su despacho.

“Desde 1930 se vienen sucediendo los golpes militares en la Argentina y todos son iguales, mucho bla bla para que no cambie nada”.

Con esta frase taxativa y mirando fijo a su mujer, Ángel Gerardo Pisarello cerró la puerta de cancel y salió a la calle con paso largo y urgente. Le estiró la mano a un taxi que venía buscando clientes, subió y dijo: “a la cárcel de Villa Urquiza, por favor”. Ningún jugador es capaz de barruntar un desenlace perdidoso. Así era Ángel, aunque no jugaba.

 

 

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